jueves, 18 de junio de 2009

Actividad TYD 1

Me considero un espectador y actor privilegiado en el proceso de aparición y evolución de la Sociedad de la Información que presencio desde fines de la década del 60, cuando construía aplicaciones en lenguaje ensamblador para IMB/360 (1) que se ejecutaban en un procesador (“mainframe”) ¡de 32 Kb de memoria!, parte de un sistema de EDP gobernado por un sistema operativo soportado en cinta (TOS), con periféricos que incluían lectoras de tarjetas (sistema Hollerith) e impresoras rápidas de cadena; costo: varios cientos de miles de dólares de entonces. La telefonía del tiempo estaba caracterizada por conductores de cobre y centrales de conmutación electromecánicas; el mundo de los mecanismos era analógico.
A partir de allí me adentré crecientemente en el mundo que después sería de la telemática, a acompañar su evolución. Devine luego consultor especialista en planificación de TIC, actividad ejercida en nuestro país y otros. Durante una treintena larga de años he visto evolucionar el sistema socio-técnico, en el sentido cultural del término, del cual las TIC forman parte y, por supuesto, he estado en contacto con la evolución de las herramientas tecnológicas en bastante detalle y me he adentrado en muchas de sus capacidades por requerimientos de evaluación, de planificación y de construcción de aplicaciones (2).
Como ejemplo de componentes o subsistemas de tecnología incorporados en el breve lapso de esta historia, basta un vistazo en el campo de la telefonía (3) a las tecnologías y redes que hoy compiten en el mercado de acceso local, incluyendo acceso a la Internet entonces inexistente: cable de cobre/XDSL, línea de potencia, acceso por laser, satélite, inalámbrico con acceso fijo, celular, cable, fibra óptica. Comparando algunas características de la “antigua” industria de las telecomunicaciones con las de la “nueva” y del conjunto de las industrias de la telemática, pueden mencionarse los pares enfrentados barreras de entrada altas/ bajas, sistema de innovación cerrado/abierto, y otros generados en el mismo avance tecnológico, que adquiere carácter autorreferencial: base de conocimiento fragmentada/común, pocos/muchos innovadores, innovación lenta, secuencial, local/rápida, concurrente, cooperativa, con innovadores remotos.
El sistema socio-técnico al que me referí es complejo y su complejidad es creciente tanto en el número y diversidad de componentes como en el tipo de relaciones que se establecen entre ellos; consecuentemente, no es de extrañar la relativa frecuencia con la que se alcanzan puntos de ruptura y aparecen nuevas propiedades emergentes. Para comprender en parte su dinámica, me parece interesante reconocer dos procesos de co-evolución: el de las tecnologías entre sí y el de éstas y algo que podría pensarse mercado (los gustos y preferencias de los clientes, los servicios y productos), y en éste podría pensarse en cuatro fuerzas en competencia: entre redes, entre firmas, entre productos/servicios, entre tecnologías.
Si me sitúo profesionalmente en ingeniero en sistemas, los impactos han sido y son enormes, al punto de que debo repensar la praxis de manera casi constante para acomodar los efectos de la innovación incesante. Más difícil aún es hacer prospectiva ante la velocidad del cambio y los procesos ambiguos y no lineales que lo motorizan. No solamente es necesario conocer el estado del arte, también es necesario aprender a transitar entre organizaciones y sectores sociales que metafóricamente pertenecen a diversas capas geológicas en materia de tecnología instalada y a diferentes subculturas en términos de capacidad de apropiación de la tecnología y explotación de su oferta potencial. Cuando en la presentación de TyD-1 se cita a Elliot afirmando que “el mercado no proporciona participación, sino consumo” o se dice de la tendencia a “centrarse casi exclusivamente en la búsqueda de respuestas estrictamente técnicas para problemas que no lo son”, se dan claves de lo que se ve frecuentemente: computadoras en manos de iletrados funcionales informáticos incapaces de darles uso innovador, sea en el ámbito de la escuela o de los negocios. Más velocidad, imágenes, datos e información, más canales de comunicación no conducen “per se” a mejores desempeño y vida de sus usuarios. Sobreventa y subutilización son parte de los obstáculos para la construcción de una SI congruente con las expectativas de transformación social, cultural y económica que despiertan las infotecnologías. Y muchas veces llevan a una especie de banalización de la mirada sobre las TIC.
Entre impactos, también la presentación menciona la profundización de la mercantilización en sectores diversos, entre los que se encuentra la educación, y éste es tema de gran interés para los educadores: ya se trata a la educación como bien transable y, mientras la visión constructivista de la enseñanza lucha por aumentar su predicamento, la educación a distancia continúa creciendo y con ella la descontextualización de la enseñanza.
Como dice Castells, procesos centrales para el funcionamiento de las sociedades ya han sufrido profundos cambios por influencia del paradigma informacional y así como con diferencias de grado están afectadas por el capitalismo, también lo están por el informacionalismo.
También él, Castells, hace una reflexión sobre el impacto de la SI en la identidad y vuelvo sobre ella. Me pienso como miembro de una de esas sociedades y constato hasta qué punto la presencia de las TIC ha configurado mi identidad actual. En enumeración incompleta, soy el padre y abuelo que mantiene un vídeo-vínculo “cercano” con familiares en Francia, el estudiante que en la FLACSO y universidades norteamericanas ha hechos estudios de postgrado sin abandonar su hogar o su oficina para ello, el inversor que administra a distancia sus cuentas bancarias y de bolsa aquí y allá, el melómano que sigue domingo a domingo la crítica músical de Nueva York, Viena y Londres, el planificador de viajes y preparador de la logística necesaria sin intermediarios, el enamorado de las lenguas que conoce y que mantiene a la distancia contactos con quienes las escriben para practicarlas, el deslumbrado observador de objetos astronómicos al que los archivos digitales de la NASA le son tan caros... También el preparador de contenidos para sitios de clientes en la “Web”, el diseñador y constructor de aplicaciones de telemática y control digital que utiliza herramientas de programación que construyen herramientas, el imaginativo que trata de encontrar nuevos usos de las TIC... Y por qué no el experto en procesos de cambio de las organizaciones basados en introducción de tecnología... Y quien lucha por escapar de la alienación y reconstruir permanentemente vínculos humanos que se le antojan cada vez más frágiles, esquivos y deseables...
En el momento en que se inicia el relato, ninguno de estos roles que forman parte de mi identidad me pertenecía y muchos de ellos eran entonces impensables. ¿Cómo desmentir, aún con una muestra fáctica incompleta como base de sustento, la fortísima influencia de las TIC en su co-evolución con la sociedad, sus miembros y su cultura?

Notas
(1) Con la línea IBM /360 se inauguró la tercera generación de computadoras, la que introdujo una serie de conceptos innovadores para el momento. Entre ellos, compatibilidad de código “up and downstream”, multiprogramación, microprogramación, emulación, circuitos integrados híbridos con diodos y transistores encapsulados formando módulos SLT. La generación precedente, segunda, estaba basada sobre tecnología de transistores y representada arquetípicamente por las IBM 1401 y 7090.
(2) Hago una corta enumeración de herramientas tecnológicas relacionadas con el procesamiento de datos cuya aparición viví. La arquitectura de “mainframe” dio paso a la de cliente/servidor. Apareció la cuarta generación de computadoras: microprocesadores (VLSI). IBM-PC, Apple LISA (ésta, primera computadora hogareña con interfase gráfica; ambas de principios de los 80). Disco flexible, Ethernet (medio digital intercambiable de bajo costo e inicio de las redes, respectivamente; comienzo de los 70). La evolución del software significó también puntos de ruptura. Apariciones primeras en su género que recuerdo: VisiCalc (planilla de cáculo), WordStar (procesador de textos), MS-DOS y Microsoft Windows (sistemas operativos).
(3) Algunos hitos de la telefonía: en la segunda mitad de los 70 se instala en Japón una red de telefonía celular y tiene lugar en USA la primera cobertura de TV nacional satelital. En la primera de los 80 entra en operaciones la primera red de telefonía celular en USA. En 1994 el gobierno de dicho país libera el control de Internet y nace WWW.

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